Las áreas protegidas son clave para conservar el valor natural de los ecosistemas y paisajes, pero también son fundamentales para el bienestar humano: proveen servicios ecosistémicos como el agua; resguardan la identidad local y el patrimonio cultural; y ofrecen oportunidades para impulsar el desarrollo sostenible de las comunidades aledañas, también llamadas comunidades portal de las áreas protegidas. De hecho, diversos estudios a nivel global han demostrado que la presencia de áreas protegidas bien gestionadas genera beneficios económicos en las comunidades locales, motivo por el cual varios países han adoptado una mirada de desarrollo y crecimiento económico basada en la naturaleza y las áreas protegidas. Costa Rica, Nueva Zelandia, Colombia o Estados Unidos, son algunos de ellos. Para dar algunos números, el Servicio de Parques Nacionales de EE.UU. reportó que el año 2022 generó un total de 42,5 billones de USD y un total de 322.600 empleos, siendo empleos locales la mayoría de ellos. Es así como se estima que, por cada 1 USD invertido en parques nacionales, se genera un retorno económico de 10 dólares a la economía nacional de EE.UU. Valores similares han sido estimados para el caso de Brasil, donde 1 dólar invertido por el Estado tendría un beneficio económico de 7 USD en la economía nacional. El turismo de naturaleza es el turismo de intereses especiales que más visitantes atrae a Chile, dato relevante si pensamos que el turismo representa 3.3% del PIB y que, según el INE, el porcentaje de empleo que aportó la industria turística en el primer trimestre de 2025 fue de 7,4%, o sea cerca de 700.000.
Hoy, el 37% de la superficie de Chile está protegida bajo alguna figura de protección terrestre y marina. Son áreas públicas y privadas que representan la oportunidad única de generar un sistema de conservación terrestre y costero-marino que destaque por proteger de forma efectiva los extraordinarios valores naturales de este territorio, por respetar e integrar la cultura e identidades de las comunidades locales, y por ser un polo un desarrollo económico y social sustentable, local y nacional. La administración y gestión eficiente, con participación activa efectiva de las comunidades portal, es fundamental para ello.
Sobre las comunidades portal
Las comunidades portal, son todas aquellas localidades cercanas a un área protegida (AP), de manera física o cultural. El concepto “Comunidad Portal” destaca por llevar implícita la posible relación de beneficio mutuo entre comunidades y APs aledañas: la comunidad local puede beneficiarse ambiental, económica y socialmente de las áreas protegidas, al tiempo que se convierte en un estrecho aliado para abordar las amenazas a la conservación, y generar un modelo de desarrollo sostenible compatible con la conservación de la biodiversidad.
Como ejemplo, desde 2019 el despliegue de la Estrategia de Comunidades Portal de las Áreas Protegidas de la Patagonia ha significado un esfuerzo inédito para mejorar el vínculo entre las comunidades y las áreas protegidas. Hoy en día la Alianza Suprarregional de Comunidades Portal integra a los Gobiernos Regionales de Los Lagos, Aysén y Magallanes, a los 26 municipios de la Patagonia chilena, Conaf, Ministerio del Medio Ambiente, Subsecretaría de Turismo, Sernatur, Programa Austral Patagonia, Balloon Latam y la ONG Pew.
Desde su implementación, se han desarrollado en la Patagonia acciones como la construcción participativa de Planes de Acción de Comunidades Portal en el 58% de las municipalidades, la iniciativa Saca Tu Permiso Rural que en 5 años ha beneficiado directamente con más de $650 millones a 15 municipalidades rurales y la formulación de proyectos al 96% de los municipios con un potencial de apalancar cerca de $7.000 millones de pesos que van en beneficio directo de las comunidades. Estas y otras acciones han permitido que Comunidades Portal se esté convirtiendo en un ejemplo tangible de cómo esta vinculación potencia los beneficios mutuos entre la comunidad y sus áreas protegidas en la Patagonia chilena.